Como
cualquier productor, el objetivo de todo avicultor es el de obtener buenos
ingresos de su explotación. Para ello su negocio debe ser rentable y sufragar,
parcial o totalmente los gastos de su familia, amortizar inversiones y obtener
una ganancia. La rentabilidad está determinada por factores externos, los
cuales no pueden ser controlados directamente por el avicultor; tales como:
alzas en precios de alimentos concentrados y otros insumos, o baja en precios de
venta de productos.
Con una buena administración se puede reducir los riesgos
que presentan esos factores externos; así, la explotación puede ser rentable
mediante una buena planificación, organización, control y dirección de los
procesos productivos. Estos procesos a su vez pueden ser técnicos o
financieros, como conversión alimenticia, mortalidad, tensión o estrés, etc.;
o malas inversiones que afecten el flujo de caja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario